Wiki · Ciclo de combustible

Minería y lixiviación in situ

La mayoría del uranio del mundo ya no se extrae con pala: se disuelve bajo tierra y se bombea a la superficie. Kazajistán, casi todo por ese método, produce cuatro de cada diez toneladas del planeta.

El uranio aparece en la corteza terrestre en concentraciones muy bajas. La mayoría de los yacimientos que hoy se explotan tiene una ley superior al 0,10 % de uranio, pero el rango real es enorme: desde depósitos pobres, de apenas el 0,02 %, hasta vetas canadienses excepcionales que llegan al 20 %. Sea cual sea la ley, el mineral se muele y se lixivia con ácido o carbonato para disolver el uranio, y el líquido resultante se purifica y se precipita como concentrado de óxido de uranio, U₃O₈, con alrededor del 85 % de uranio en masa. Ese concentrado, el yellowcake (en la práctica más caqui que amarillo), es lo que se embarca en tambores de 200 litros hacia las plantas de conversión.

Desde los años 2000, la mayor parte de ese proceso ya no ocurre en una mina convencional. En la lixiviación in situ (ISL o ISR), se perfora el yacimiento con pozos de inyección y de recuperación, se hace circular una solución lixiviante a través de la roca porosa que contiene el uranio sin excavarla, y se bombea de vuelta ya cargada de uranio disuelto. Es más barata, no genera pilas de estéril ni estanques de colas, y funciona en cuencas sedimentarias permeables. Según la World Nuclear Association, cerca del 52 % del uranio mundial sale hoy por ISL, un 44 % de minas convencionales a cielo abierto o subterráneas, y un 4 % como subproducto de otros metales.

Kazajistán concentra esa transición. El país produjo unas 25.839 toneladas de uranio en 2025, cerca del 40 % del total mundial, casi toda por ISL a través de Kazatomprom y sus trece proyectos mineros, entre ellos Karatau, Inkai, Akdala y Tortkuduk. Es un proceso que depende de insumos químicos a gran escala: solo en 2025 la minería kazaja consumió unos 1,85 millones de toneladas de ácido sulfúrico, y la escasez de ese ácido fue la causa de varios recortes de producción en los últimos años.

En el otro extremo siguen las minas convencionales de alta ley y las de muy baja ley y gran volumen. Cigar Lake y McArthur River, en Saskatchewan, son yacimientos subterráneos de altísima concentración: en 2022 aportaron 6.501 y 7.808 toneladas de uranio respectivamente, un 11 % y un 13 % de la producción mundial, y se explotan con perforación remota y congelamiento del terreno por la radiactividad e inestabilidad de la roca. Olympic Dam, en Australia, extrae uranio como subproducto de una mina de cobre, oro y plata. Y Namibia muestra el caso opuesto: Rössing, a cielo abierto desde 1976, procesa 3 millones de toneladas de roca para obtener 1.000 toneladas de U₃O₈, y Husab, vecina suya, mueve un yacimiento de 300 millones de toneladas con una ley promedio de apenas 0,04 % de U₃O₈; juntas producen buena parte del uranio namibio y ubican al país entre los mayores productores del mundo.

Tambores de acero sellados con yellowcake, el concentrado de óxido de uranio
Yellowcake envasado en tambores de 200 litros, listo para viajar a la planta de conversión. Dean Calma / IAEA Imagebank · CC BY-SA 2.0

Datos rápidos

Ley típica> 0,10 % U · rango real 0,02 % a 20 % según el yacimiento
Método mundialISL ≈ 52 % · minas convencionales ≈ 44 % · subproducto ≈ 4 %
Kazajistán 2025≈ 25.839 t U, ≈ 40 % del mundo, casi todo por ISL (Kazatomprom)
Cigar Lake / McArthur River6.501 / 7.808 t U en 2022 · minas subterráneas de altísima ley, Canadá
Rössing / Husabcielo abierto en Namibia · Rössing 3 Mt de roca por cada 1.000 t de U₃O₈ · Husab ≈ 0,04 % U₃O₈
Yellowcakeconcentrado U₃O₈, ≈ 85 % de uranio en masa